Flora Apaza, vendedora de ropa estacionada en la carretera principal de Bolivia, asegura que no se trasladará a un mercado porque los costos por puesto serían demasiado elevados. Así mismo señaló que el precio de la patente por estar en la avenida 6 de marzo oscilaría entre los 15 a 20 bolivianos mensuales.
Así mismo, Victoria Elsa Pañonitos, vendedora de fruta, justificó su permanencia en la misma avenida diciendo que la venta en ese sitio es mayor por la alta circulación de estudiantes y trabajadores.
Las dos vendedoras tienen la convicción de no retirar sus puestos de la carretera debido a la elevada probabilidad de venta y por los costos elevados de trasladarse a un mercado.
Informo para UCB Radio. Pablo Peña, El Alto.